La Cátedra por Mario Kato.-
El municipio de Mocorito es la cuna de personajes de alto calibre intelectual como el poeta Enrique Peña Gutiérez, o los políticos Arnoldo Martínez Verdugo y el gran ícono revolucionario Rafaél Buelna Tenorio «El granito de oro»; esta coincidencia le hizo ganarse el mote de «La atenas de Sinaloa», en el siglo actual ha sido su cabecera municipal declarada como Pueblo Mágico.
Otra dicha de este municipio ubicado en la parte centro – nororiente de Sinaloa, es ser la cuna de los internacionales Tigres del Norte cuyo museo fue recientemente inaugurado.
Desafortunadamente para la población de este bello municipio, desde el 2016 ha padecido gobiernos en que la corrupción ha sido la regla permanente, primero con un cacicazgo matrimonial que se negó a soltar el poder por muchos años, y actualmente con un compadre de Rubén Rocha Moya cuyo único merito es ese, su compadrazgo con el hoy gobernador con licencia.
En el caso de este personaje, quien hoy gobierna, no solo han brotado escándalos de corrupción como el de «Lady Lechitas» la ex presidenta del DIF que quisó hacer su negocito a costillas de los más vulnerables, sino que la ineptitud ha sido otro sello de la casa, Enrique Parra Melesio ha demostrado ignorancia en la administración del ayuntamiento, y un nulo oficio político que le ha causado conflictos con el sindicato, regidores y la misma población.
El rochismo pretendía imponer a otro compadre en el futuro de Mocorito, como si el municipio aguantará más ineptitud, pero la sacudida que llegó de Nueva York parace que se llevó los planes del hoy diputado Eligio López Portillo, aunque no podemos darlo por descartado, ya no se ve que su llegada al palacio municipal sea mero trámite.
Mocorito necesita un renacimiento con gente capaz y experimentada, en el horizonte parece que las cosas se alinean para la llegada de un activo político que ya representó a la atenas de Sinaloa en el congreso local, y que también ha sido regidor y síndico de la sindicatura más grande como lo es Pericos.
Me refiero al profesor Claudio López Camacho, quien es la carta del Partido del Trabajo, no vislumbro quien pueda ganarle en una auténtica encuesta para definir coordinador municipal de la defensa de la 4T, y es dificil que los demás partidos lancen a un candidato de su calibre y trayectoría.
Aún falta un año para ver como será la competencia por la presidencia municipal de Mocorito, pero sin duda me atrevo a decir que un renacimiento es posible, si se concreta por fin la llegada de López Camacho al timón de este bello municipio.